sábado, 25 de abril de 2009

Una primera invitación.

Como hubiera querido que aceptarás
mi invitación a tomar café
o una simple agüita de hierbas.
Pero tu cara de espanto
no lo permitió,
cuando supiste
que lo iba a hurtar de
una funeraria.

5 comentarios:

  1. Es curioso, porque yo juraría que a los muertos no les importaría gran cosa. Yo habría dicho sí. Un té con olor a mango.

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  2. La muerte me espanta y me seduce...
    una cosa no seria: cómo vas con las correcciones? jejej Un abrazo y gracias por tu mensaje!!!!

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  3. Creo que se tratab mas de que fuera hurtado.
    un saludo

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  4. Marcela

    Jajajaja ese poema me suena conocido... Como cuando le dije a alguien que el más barato de los cafes era en la funeraria...

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